Desde 1975, cuando Francisco Luna Kan (PRI) fue elegido como gobernador, los yucatecos han tenido una participación ciudadana importante. Su promedio es de 68.6% hasta la elección más reciente de 2018, indicativo que le ponen especial atención a elegir a sus mandatarios estatales.
Salvo en las jornadas de 1981 y 1987, en las que menos de la mitad de los electores que integraban la lista nominal en el primer caso y poco más de la mitad acudieron a las urnas, en el segundo; en las demás casi siete de cada diez yucatecos se presentaron en sus respectivas casillas para votar.
La participación ciudadana más alta para una elección por la gubernatura es hasta ahora la de 1993 (77.2%) cuando Federico Granja Ricalde (PRI) se quedó con el puesto al acumular 59.08% de los votos, dejando en segundo puesto al candidato del PAN con 37.21%.

No sólo los porcentajes muestran la buena participación ciudadana en Yucatán. También cabe destacar el incremento exponencial de la cantidad de electores que han ido conformando a través de los años la lista nominal. Ya que pasó de 388,076 electores en 1975 a 1,544,062 en 2018 (+300%). Poniéndolo en perspectiva, la lista nominal completa de 1975 equivale a los votos (menos 60,000) recibidos sólo por el actual gobernador Mauricio Vila para ganar en 2018.
Para las elecciones por la gubernatura de Yucatán, la lista nominal hasta el momento es de poco más de 1.6 millones de yucatecos. Habrá que esperar si la tendencia de las últimas seis elecciones se mantiene con esos porcentajes de participación tan altos.